Re trato
2009
Autores / Authors:
Vargas M. Gonzalo
León. Christian.
Editorial: La Selecta
Re trato (2009) es un fotolibro que reúne el proyecto de retrato desarrollado durante un año, en el que Gonzalo Vargas fotografió a más de cien personas vinculadas a su entorno de trabajo en Quito: artistas, intérpretes, fotógrafos, coreógrafos, cineastas, arquitectos, diseñadores, músicos y estudiantes. Acompañadas por el texto de Christian León, las imágenes se presentan no como un simple registro generacional, sino como un experimento relacional: un dispositivo para activar vínculos entre quien posa, la imagen producida y quienes la miran.
El libro documenta un método íntimo y contemporáneo: las citas acordadas por Facebook, la conversación previa y el retrato realizado en un estudio improvisado en la sala del artista, donde cada persona decide cómo presentarse frente a la cámara. Las fotografías, tomadas en color y luego intervenidas digitalmente para introducir un anacronismo deliberado, tensionan la estética del retrato “clásico” con la circulación propia de las redes sociales. Al subirlas a Facebook, las imágenes adquieren vida pública y social: comentarios, etiquetas y “me gusta” expanden el proyecto más allá del encuentro privado, convirtiendo el retrato en un campo de interacción y de construcción de comunidad.
Re trato (2009) is a photobook that brings together a year-long portrait project in which Gonzalo Vargas photographed over one hundred people connected to his working circle in Quito—artists, performers, photographers, choreographers, filmmakers, architects, designers, musicians, and art students. Accompanied by a text by Christian León, the images are presented not as a generational record, but as a relational experiment: a device for activating links between the sitter, the photograph, and its viewers.
The book documents an intimate, contemporary method: meetings arranged via Facebook, a prior conversation, and portraits made in an improvised studio in the artist’s living room, where each person decides how to appear before the camera. Shot in color and later digitally retouched to introduce a deliberate anachronism, the photographs place the aesthetics of the “classic” portrait in tension with the circulation logic of social media. Once uploaded to Facebook, the images take on a public, social life—comments, tags, and “likes” extend the project beyond the private encounter, turning portraiture into a space of interaction and community-building.